vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad, vivimos pensando que «no po
demos», simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria ese mensaje y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca. Cuando, a veces, sentimos los grilletes y.. hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: "no puedo y nunca podré" Tu única manera de saberlo es intentar de nuevo poniendo en el intento TODO tu corazón..
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Extraído de Jorge Bucay ("Recuentos para Demián")




